Dado que en España no prospera de momento la industria de los fondos índice a bajo coste (con la honrosa excepción de los fondos de Mutua Madrileña y alguno más), nos queda el consuelo de los fondos cotizados, los ETF.
Los ETF suponen una alternativa barata de inversión, aunque con algunas pegas: los corretajes no los hacen aconsejables para aportaciones pequeñas, como las aportaciones periódicas, y generalmente no reinvierten automáticamente el dividendo, lo que es un engorro. Sin embargo, para aportaciones a partir de 1.000 euros cada una y estando atento para reinvertir los dividendos, son la mejor opción de inversión que hay en España ahora mismo.
Pero ¿cómo elegir entre varios ETF que tienen el mismo objetivo de inversión? Mi consejo es fijarse en dos parámetros: las comisiones que cobran y cómo se apega el fondo al índice que se supone que sigue.
Las comisiones son algo relativamente sencillo de observar. Basta con consultar el folleto trimestral del fondo correspondiente o compararlos todos en un sitio como Morningstar (aunque conviene verificar luego los datos; Morningstar a veces no tiene todos los datos o no está del todo actualizado). Bastará con escoger el que tenga las comisiones más bajas.
Veamos un ejemplo. Si nuestra cartera tiene una proporción de bolsa europea y estamos buscando un fondo ligado al índice Eurostoxx 50, podríamos elegir entre el Lyxor ETF DJ Euro Stoxx 50 y el Acción DJ Eurostoxx50 ETF. Lo bueno de Morningstar es que nos da todos los gastos un un sólo número, uniendo las comisiones de gestión, las de depósito… En este ejemplo, el fondo de Lyxor cobra comisiones por 0,25% mientras que el de BBVA cobra un total de 0,21%. No hay mucha diferencia, pero en este caso el de BBVA es más barato.
Sin embargo, tenemos que vigilar también que el fondo que estamos buscando se apegue realmente al índice que sirve de referencia en nuestra cartera. Mal fondo sería aquel que aunque en su nombre incluya el nombre del índice, luego no sea capaz de replicar realmente el comportamiento del índice. No es necesariamente fácil replicar a ún índice, y cada gestor puede seguir una estrategia distinta.
Para saber cuán bueno es el gestor, basta con fijarse en el gráfico que puede verse en Morningstar donde aparece la evolución del fondo junto a su índice de referencia, o benchmark. Nos interesan los fondos que se mantienen pegados a su índice.
Pero, una opción un poco más sofisticada es fijarse en lo que se llama error de seguimiento o, como se conoce en inglés, tracking error. Esta es una medida de la desviación estándar de las diferencias de rentabilidad diaria entre el fondo y el índice correspondiente. Cuanto más pequeño sea ese error de seguimiento, mejor labor estará haciendo el gestor siguiendo el índice. Esto traduce los gráficos a un número y permite hacer comparaciones entre fondos.
Debajo hay un gráfico con la evolución del tracking error (con un holding period de dos semanas) de los dos fondos mencionados durante casi dos años.

En este caso, el fondo de Lyxor parece estar haciendo mejor trabajo, manteniendo un tracking error un poco más bajo. El tracking error promedio de Lyxor es 0,21% mientras que el de BBVA es de 0,34%. Ambos son bastante bajos, pero el de Lyxor es inferior.
Difícil decisión en este caso: uno tiene las comisiones más bajas y el otro hace un mejor trabajo ajustándose al comportamiento del índice. Generalmente los dos indicadores van en el mismo sentido, porque comisiones altas suelen lastrar el seguimiento del índice, pero no en este caso las diferencias no son realmente significativas. Cualquiera sería igual de válido.
Algunas gestoras ya publican su tracking error en los folletos mensuales de sus fondos, pero lo ideal sería que Morningstar empezara a calcularlo de manera homogénea para todos los fondos. De momento, el que quiera hacerse una idea de cuál es el error de seguimiento de un fondo deberá hacer su propio análisis.
Para el que no quiera complicarse la vida, bastará con que le eche un vistazo al gráfico de la evolución del fondo contra su benchmark. Les dejo dos ejemplos bastante visuales: el Lyxor ETF MSCI EMU Small Cap sigue muy bien a su índice, mientras que el Lyxor ETF Dow Jones Industrial Average tiene más dificultades.
Para los más atrevidos, les dejo una hoja de cálculo de Excel que les puede servir de base para sus propias mediciones:
Ejemplo de cálculo de tracking error
NOTA: el autor trabaja en BBVA y tiene participaciones en todos los fondos analizados.